Sweet paradise of freedom
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Filosofía barata.
La botella de ron ya acabada descansa junto al cenicero del porro inacabado. El reloj marca las seis, parece haberse detenido en ese instante. Restos de papeles, cigarros, ceniza se posan en el suelo. La habitación esta desolada, parece ser que los acontecimientos de la noche pasada se han quedado
guardado en el cajón del fondo del armario. Solamente queda como recuerdo la nota que, encima
de la mesilla descansa, la letra apenas ilegible esta marcado a fuego en ese trozo de papel:
"Princesa, no quiero que lo nuestro cambie tras tu decisión de demasiado tiempo esperando, sé que tardé demasiado pero las palabras el viento se las llevaba junto con mi valor. No quiero arruinar esta carta con filosofía barata de sábanas frías, noches sin alas, recuerdos de desgana. El tiempo nos cambió al igual que el mar marca las olas, nos desgastamos con demasiadas preguntas que exigían respuestas sinceras que nunca dimos, no te pienso engañar todo cambió aquel día en el que tú diste el paso de la liberación marcándome a mí el destino de elegir el final de la historia con principio olvidado. Ya no sé que somos, o que pudimos ser, ahora solo puedo decirte lo que no somos y no creo que te guste la realidad. Llevas demasiado tiempo escondida de lo real y ahora te pasa factura, cobarde para unas cosas y valiente para otras, impredecible no es tu palabra pero bueno.
Yo no sé que significaste para mí, algo fuiste en mi vida, que me marcaste de algún modo incierto, no se si como amiga o como simplemente compañera, debí haberte dicho la verdad y ahora comprendo más de lo que crees, sé que todos los excesos y comienzos que emprendiste en tu camino a la liberación fueron precedidos de cierta manera por mí, te pediría disculpas pero no creo que yo sea el culpable de esta historia que tiene como protagonista a dos personas que no pegan en el papel. Te mantuve engañada demasiado tiempo y debí dar el paso para romper mi coraza que nos mataba a los dos, ahora ya no tiene remedio y tras esto solo puedo decirte como se sentiría mi alma si fuese persona:
rota, dolorida y el acto impuro que cometería sería alejarse de su cuerpo y elevarse a la libertad del peso sin la mente y conciencia estúpida de persona humana. Si, se marcharía dejando su cuerpo atrás.
Solo espero que no te haya causado tan dolor como el que tu me has provocado y nunca e comentado.
Besos:
D.A,J.T."
Con esta breve despedida en la hoja de heridas y polvo la habitación olvidó a los protagonistas de la historia de papeles cambiados.
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