Sweet paradise of freedom

martes, 12 de noviembre de 2013

Por el temor de no ser juzgados nos destruimos a nosotros mismo, por el orgullo de no querer reconocer lo que nos atormenta es demasiado tarde cuando pedimos ayuda para salir de la mierda dónde entramos. No te permites mirar atrás en ningún momento porque sabes que el día en que lo hagas no vas a poder volver a mirar al futuro con los mismos ojos cargados de sueños, entonces un día hartos de fingir que llevas una vida normal, que no tienes problemas graves que no te estás matando por dentro y por fuera te paras en medio de la tormenta para observar un breve instante lo que te rodea y en ese momento todo deja de ser igual. 

Porque no ves la misma realidad en la que estabas viviendo, ves una muy distinta, no ves las risas dónde antes las había, no ves lo colores de la mañana, no eres capaz de apreciar lo bello de un amanecer y en ese segundo no puedes evitar cambiar,empiezas a sentir el dolor de todo cuanto has guardado, empiezas a notar el cansancio que has acumulado, empiezas a notar el frío, la ira, el miedo... Entonces caes y en ese momento ya no hay vuelta atrás o decides luchar por sobrevivir o esperas a que el tiempo pase. 

Todos queremos tener el poder del tiempo, poder retroceder , poder cambiar los errores, cuidar más lo que echamos de menos, pero no existe tal poder en mano de los mortales. 
Todos necesitamos más tiempo, para pensar, elegir, llorar o poder levantarnos. 
Pero no disponemos de ese tiempo y cuando elegimos luchar se no hace largo.
Pero cuando decidimos esperar a ver que pasa, a tener otras opciones o simplemente cuando nos rendimos, se nos escapaba y eso nos duele como ninguna otra cosa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario