My inmortal resonaba por todo el coche, un chica de pelo moreno, largo y rizado movía la cabeza al ritmo de la música. Iba sentada en el asiento trasero del vehículo, con los brazos se abrazaba las piernas y las juntaba con su pecho. La mirada, de un color marrón intenso, la paseaba por el paisaje que se sucedía ante ella. A su lado, su hermana pequeña recostaba la cabeza, esperando con impaciencia que acabara el viaje, los ojos los tenía cerrados, evitando así la entrada de la luz. El hermano más pequeño leía un propaganda de juguetes e iba comentando alegremente cuál quería para su cumpleaños. "Esos son mis hermanos" pensó con un suspiro Emma, les quería mucho pero eran un poco pesados, sus ojos se desviaron a sus padres, dos completos desconocidos para ella, dos personas que con el paso del tiempo se habían convertido en algo que no eran, demasiado protectores, demasiado distantes, demasiado superficiales,todo demasiado. No le apetecía nada esas vacaciones, de somos-una.familia-feliz, le parecía todo una fachada, una mentira, de la que solo parecía que ella se daba cuenta. En el fondo de su ser, ella deseaba alejarse de su ciudad, de su casa, de su rutina, le apetecía estar unos meses sola, para pensar en el año que había tenido, en todo lo que había cambiado su vida y alejarse del dolor, aunque fuera tan solo por unos pocos meses. Ultima mente estaba un poco melodramática, y su modo de ver la vida no era el mismo, pero eso no había sido cosa suya,ella no tenía la culpa de los cambios que se había producido en su vida, ella no era la responsable aunque todo el mundo así lo creía, decían que era culpa suya al haberse enamorado. "Ja, como si yo lo hubiese elegido" pensaba.
Ahora el paisaje que se extendía ante ella, era verde brillante, y el cielo mostraba un azul intenso con nubes grises, la lluvia que ahora comenzaba era fría y traía con ella vientos suaves y frescos que le alborotaban el largo cabello, la mano de Emma llego al botón para bajar la ventanilla, y sacó la cabeza por la ventana ahora bajada, cerró los ojos, y notó como el viento arrastraba su pelo hacia atrás y la lluvia mojaba su cara suavemente. Se desabrochó el cinturón y lentamente sacó su cuerpo por la ventana, cuando estaba casi fuera, se impulsó con los brazos y con medio cuerpo fuera disfrutó de la libertad de ese instante y una sonrisa surgió en su cara ,deseó que ese momento nunca acabara, pero en ese año aprendió que el tiempo nunca se para cuando quieres, pero tubo la certeza de que esas vacaciones serian buenas para ella y tranquilas o al menos eso espera

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