Las lágrimas están atascadas dentro de mi garganta, forman un nudo que me impide respirar e incluso pensar. Me duele el corazón, el alma, me duele casa parte de mi cuerpo, incluso el cerebro me duele.
Solo tengo ganas de cerrar los ojos y mandar a todos muy lejos, muy, muy lejos y quedarme sola una temporada.
Odio el ruido y me ahoga el aire contaminado al que, por extraño que suene no estoy acostumbrada.
Me ahoga el egoísmo disfrazado de la gente y las puñaladas de los seres queridos. Me apetece
tranquilidad, campo, aire fresco y soledad y las estrellas.
Aun que quizá eche demos las vistas de mi ventana y los recuerdos.
Pero el nuevo comienzo me tienta mucho más.
No es malo empezar algo nuevo. A veces está bien dejar todo atrás y poder coger un poco las riendas de tu vida.
ResponderEliminarEn fin, un besito! :)