Sweet paradise of freedom

miércoles, 10 de octubre de 2012

Lluvia

Los coches ruidosos pasan por delante de mi ventana soltando dióxido de carbono, la lluvia traspasa la ventana abierta y moja mi suelo ahora ya empapado. El olor a humedad impregna el aire y con toda la capacidad que me permiten mis pulmones cojo aire hasta que noto que voy a estañar. El aire remueve mi pelo, que este libre ondea detrás de mí, disfrutando al máximo del mágico y efímero vuelo. Delante de mí se abre un mar de colores, lleno de personas paradas en mitad de la acera esperando que sus niños pasen a la calma y tranquilidad del colegio.
Me siento encerrada y aunque la libertad este cerca no la alcanzo.
Mi celda me lo impide.

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