Sigo atrapada en las mismas pesadillas, no cambian se repitan unas a continuación de otras. Son recuerdos pasados que aún no han sido superados y va siento hora de que sean olvidados para que descansen en paz.
La noche fría y oscura, incansable y traidora llega con nuevas objetivos que cumplir.
Mi cerebro, acciona la palanca de lo absurdo y me tortura con una noche interminable. La música vibra en mi oído, canciones lentas y rápidas pasan como una ola. Ahora la duda de lo que puedo ser y no fue atormenta.
Ataques de ansiedad con frecuencia visitan mi cama, respiración irregular, calor intenso.
Las luces de la ciudad se apagan, hasta ellas duermen más que yo. Silencio nocturno traspasa la calle, siempre ruidosa y la calma de las cuatros a las cinco llega.
Solo queda esperar que el sol salga. que el día llegue lo antes posible y que dure el tiempo más largo que exista en el mundo. Solo queda esperar la calma que sucede con el pitido del despertador, del primer rayo de sol.

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