Sweet paradise of freedom

jueves, 9 de agosto de 2012

Cartas para lucía

Querida lucía, aquí tienes tu carta como te prometí, así que empiezo.
Querida lucía:
Sé que siempre has querido que sea sincera y lo voy a ser, no me acuerdo muy bien de como nos conocimos, siempre, desde el primer momento de mi llegada al instituto te conocí de vista, eres difícil pasar desapercibida. La gente me comentaba que eras distante y refunfuñona, pero nunca me atreví a judgarte sin conocerte. Me parece que empezamos a intimar en los recreos, cuando empecé a ir a la biblioteca, lo que sí sé con seguridad que,nuestra amistad más seria comenzó el día que me invitaste a tu cumpleaños.
Hace tiempo que no nos vemos y e de decirte que te echo de menos en ocasiones. Eres una persona alta, delgada, tienes una cara alargada y una barbilla puntiaguda, ojos grandes de un color marrón intenso, cálidos que derrochan comprensión y bondad, rodeados de pestañas largas y finas que los resaltan. La nariz es larga y la punta grande y tus labios son finos y largos también. Tienes los pómulos ligeramente marcados.
Siempre te gusta ir arreglada, en eso somos como el agua y el aceite.
Tu carácter es fuerte, eres rencorosa y vengativa, tienes un corazón muy grande capaz de guardar mucho cariño, pero sé que un rincón guardas odio. Eres alegre, sincera y directa, en ocasiones demasiado, eres extremista, es decir, que con respecto a tus sentimientos siempre los sacas de sitio, si estás enfadada intentas romper una piedra contra una alcantarilla. Eres sensible, cariñosa, te encantan los abrazos, eres de emoción fácil, profunda y reflesiva.
La verdad, te conozco desde hace poco, pero has llenado rápido mi vida, las has llenado de sentimientos cariñosos y me has enseñado tanto como yo  a ti y eso que aún me queda mucho por hacer. Sé que te estás preguntando que es lo que me has enseñado, y te diré que tengas paciencia.
Me has enseñado que dejarse ayudar no está tan mal, has descubierto mi don, me has dado calma, un poco, no demasiado pero un poco sí. También siempre puedes alcanzar más de lo que puedes y te diré que no echo de menos tus charlas de moral, las odio de echo.
Por eso te debo un gracias y dos euros veinte céntimos que no se me olvidan.
Por eso y mucho más gracias y quiero que sepas que has tomado cierta importancia en mi vida y no quiero que te vayas todavía.
Gracias.
PD: espero que te guste y siento que haya alguna falta de ortografía, sé que te gusta el orden y me gustaría añadir una foto tuya pero no tengo, me debes una. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario